Lucia Perez, presente

La marcha del pasado 5 de diciembre dejó otra huella en el feminismo. Una vez más, salimos a gritar que vinimos para quedarnos y que no nos vamos a rendir. Gritarle a la justicia patriarcal, al Estado indiferente, a los violadores que se creen impunes, a los asesinos sin culpa. Nos duele gritar porque tenemos al frente un fallo que encubre el femicidio de una piba de 16 años. Lucía Perez nos duele. De a poquito nos marcamos, sentimos los golpes en las entrañas. A gritos, exigimos condena y prisión efectiva a sus femicidas. Así como también la destitución de los jueces que garantizaron la impunidad de sus asesinos. Urso, Viñas y Cardenales son cómplices. Con el tiempo nos habitan las huellas y no estamos pisoteadas sino cada vez más organizadas. La calle nos hermana. Nos unimos en el grito, ese que pide algo tan humano. “¡Paren de matarnos!”. Por las que mataron en silencio, por las que matan con impunidad, por el miedo de que un día nos maten volviendo a casa. La lucha es colectiva, atraviesa generaciones. Ya no nos calla nadie y somos siempre más fuertes que ayer. Abrazamos un mismo deseo: ver el patriarcado arder.

Por Catalina Gay, para Ósmosis.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s